lunes, 31 de enero de 2011

Importancia de desparasitar

En los sistemas de cría, los terneros son usualmente destetados a fines del verano o a principios del otoño para comenzar la etapa de engorde. Así, los terneros han permanecido al pie de la madre durante la primavera y verano. Durante ese período, la alimentación del ternero pasa paulatinamente de una dieta con alta proporción de leche en los primeros 2-3 meses de vida a una franca pastoril en los últimos meses previos al destete.
Bajo esas circunstancias, el número de parásitos que parasitan el cuajo e intestinos de los terneros va incrementando continuamente, pudiéndose acumular significativas cargas parasitarias al momento del destete. Esta dinámica de la infección de los terneros se debe a que la cantidad de lombrices en las pasturas, declina desde mediados de la primavera en adelante como consecuencia a una "dilución" de la infección provocada por el crecimiento abundante del pasto y también, por la mortalidad de las lombrices en el pasto como consecuencias de las altas temperaturas del verano.

Sin embargo, se debe recordar que los terneros son los animales más sensibles a la enfermedad parasitaria debido a que su sistema de defensa contra los parásitos todavía no es eficaz. Por lo tanto, las lombrices que ingiere con el pasto, no sólo logran establecerse en la pared del cuajo e intestino, sino que son capaces de producir una gran cantidad de huevos y así contaminar fuertemente las pasturas desde comienzo de verano en adelante. Durante esa época, el parásito desarrolla rápidamente en las bostas y lluvias mediante, pueden pasar en importantes cantidades a las pasturas. En consecuencia, hay que tener en cuenta que terneros que llegan al destete aun en buen estado general, pueden acarrear una importante cantidad de lombrices.

El momento del destete (al pie de la madre o a la llegada al campo de invernada) es una buena oportunidad para desparasitar y eliminar las lombrices que se han acumulado en el cuajo e intestinos durante la crianza. De esta manera, los terneros estarán "limpios"  al ser transferidos a las pasturas de recría o invernada. Sin embargo, si no se adoptan las medidas de manejo adecuadas, a las pocas semanas de la desparasitación los animales vuelven a tener lombrices en el aparato digestivo. Esto se debe a que en la práctica debe asumirse que “todas las praderas están parasitadas”, a excepción de aquellas que luego de implantadas no han sido pastoreadas.
                   

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